INTRODUCCIÓN ASTRONOMÍA Y ASTROFÍSICA

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Los meteoroides

 

Los meteoroides

Además de los asteroides, el sistema solar está poblado de innumerables cuerpos de dimensión más reducida, de menos de 10 metros de diámetro para fijar las ideas, llamados metoroides. (La definición más aceptada actualmente se propuso en 1995 y determina que el tamaño de los meteoroides está en un rango entre 0,1 mm y 10 m. Si el tamaño es mayor, se denomina asteroide; y cualquiera más pequeño es considerado polvo interplanetario).

Dada su baja dimensión, estos cuerpos son completamente invisibles desde la Tierra. No se pone de relieve su existencia hasta que uno ellos penetra en la atmósfera terrestre, se recalienta a causa de la fricción con ésta, a una altitud de un centenar de kilómetros, y termina por consumirse.

Este fenómeno da lugar a un rastro luminoso llamado meteoro o estrella fugaz, una de las atracciones del cielo nocturno.

Cuando el meteoroide no es consumido completamente por su paso en la atmósfera, un residuo llamado meteorito puede alcanzar la superficie terrestre. Cuando este residuo es de tamaño considerable, lo que es afortunadamente raro, el impacto sobre la superficie es muy violento y da lugar a un cráter.

Aunque muy numerosos sobre astros como Mercurio o la Luna, los cráteres meteoríticos son muy raros sobre la Tierra a causa de la erosión y de la tectónica de placas. El ejemplo más conocido es probablemente Barringer Meteor Crater en Arizona, de más un kilómetro de diámetro, creado hace alrededor de 49.000 años por un meteoroide de una cincuentena de metros de diámetro.

Un origen diverso

La inmensa mayoría de los meteoritos están constituidos de pedazos de asteroides o de cometas, pero algunos tienen un origen más asombroso.

Meteoritos que poseen una composición idéntica a las rocas procedentes de la Luna han sido descubiertos, que probablemente provienen, pues, de nuestro satélite.

Más asombroso aún, una decena de meteoritos encontradas en la Antártida presentan una composición química similar a la que los planetólogos esperan encontrar en las rocas marcianas, conteniendo rastros de los gases de la atmósfera del planeta rojo. Se trata probablemente de rocas marcianas expulsadas hace 180 millones de años en una enorme erupción volcánica.
 

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El meteorito ALH 84001 que tiene por particularidad ser originario del planeta Marte. Este meteorito se volvió famoso en 1996 cuando un equipo americano anunció haber descubierto posibles rastros de vida pasada. Crédito: NASA

Composición

La mayoría de los meteoroides están formados de rocas, algunos están constituidos de hierro o, más raramente, de una mezcla de los dos. Durante su existencia, sufren generalmente colisiones y fusiones que modifican su estructura y composición química.

Algunos meteoritos raros encontrados a la superficie de la Tierra, llamados condritas carbonosas, no presentan, sin embargo, ningún rastro de cualquier modificación. El ejemplo más famoso es el meteoroide de Allende, que estalló sobre México en 1969 y diseminó cerca de 5 toneladas de rocas sobre varios centenares de kilómetros cuadrados. Este tipo de meteorito representa una fuente de información muy valiosa sobre la composición del sistema solar en su formación.

 

 

 

 ASTRONOMÍA Y ASTROFÍSICA - ANTONIO HERAS - SON FERRER (CALVIÁ)

 

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