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Marte

 

Marte

Después de la Tierra, encontramos Marte, a una distancia media de cerca de 1,5 unidades astronómicas del Sol, o sea, 230 millones de kilómetros. Contrariamente a otros planetas, Marte tiene un período de rotación muy próximo al de la Tierra, la alternancia entre el día y la noche se hace, pues, al mismo ritmo que en nuestro planeta.

La inclinación del eje de rotación con relación al plano de la órbita también tiene un valor similar, lo que conduce al planeta a estar sometido a un ciclo de estaciones semejante al de la Tierra, ligeramente más lento, ya que el año marciano es más largo que el nuestro.

Visto desde la Tierra, el planeta aparece generalmente rojizo, con algunas zonas oscuras y regiones polares blanquecinas. Con la alternancia de las estaciones, su aspecto cambia mucho. En verano, las zonas polares se reducen y las zonas oscuras se extienden. En invierno, la cobertura blanca sobre los polos está muy marcada y las zonas oscuras se hacen más discretas.

Estas zonas oscuras son unas regiones de rocas más sombrías, y su cambio de aspecto es probablemente debido a una capa de polvo de espesor variable con las estaciones. El aspecto rojo del planeta es, por su parte, debido a la presencia de óxido de hierro.

 

Mars_Valles_Marineris

 

Mosaico de Marte construido a partir de 102 imágenes tomadas en las misiones Viking. La imagen está centrada en la región Valles Marineris, un sistema de cañones de 3000 kilómetros de longitud y una profundidad máxima de 8 kilómetros. Se perciben a la izquierda los volcanes de Tharsis, todos de una altitud considerable. Crédito: NASA/GSFC

La exploración de Marte por sondas espaciales comenzó en 1965 con un sobrevuelo por Mariner 4. Otras dos sondas Mariner hicieron lo mismo, luego fue Mariner 9 que se puso en órbita alrededor del planeta y tomó imágenes durante casi un año.

En 1976, fueron las dos sondas Viking que estudiaron Marte durante varios años. Cada una estaba compuesta de una sonda en órbita que tomaba imágenes de la superficie y estudiaba la atmósfera, y de una sonda que se posaba sobre la superficie, efectuaba medidas meteorológicas y sismológicas y analizaba algunas muestras del suelo, en particular para detectar posibles rastros de vida.

Junto a estos inmensos éxitos, Marte dio también lugar a grandes decepciones, en particular con el fracaso de la sonda Mars Observer en 1993 y del aterrizador Beagle 2 en 2003.

La atmósfera

El planeta Marte tiene un diámetro de 6800 kilómetros. Posee una atmósfera muy tenue con una presión inferior a un uno por ciento del valor terrestre. La atmósfera está constituida de gas carbónico en más del 95 por ciento, un poco de nitrógeno, argón y oxígeno, y rastros de otros gases. También hay un poco de vapor de agua, en cantidad suficiente para dar origen a nubes de hielo o a niebla.

Las imágenes tomadas desde la superficie muestran que el cielo parece anaranjado, lo que probablemente es debido a finas partículas de polvo presentes en la atmósfera.

La temperatura en la superficie de Marte es muy variable, entre un mínimo de cerca de -140 grados Celsius por la noche y un máximo diurno de 0 grados en invierno y 20 grados en verano.

La atmósfera de Marte está a veces animada por tempestades formidables que engloban todo el planeta y pueden durar varios meses. La superficie, así pues, está totalmente escondida por el polvo levantado por el viento. Esto se produjo, por ejemplo, al principio de la misión Mariner 9, habiendo estado la sonda en la imposibilidad de observar la superficie durante varias semanas.

La superficie

Las diferentes sondas revelaron una superficie fascinante y rica en formaciones de tipos diferentes: volcanes apagados, cráteres, cañones y lechos de ríos secos. Estas formaciones diversas no están repartidas uniformemente sobre el planeta, sino más bien reagrupadas en un hemisferio dado.

El hemisferio norte de Marte está dominado por formaciones de origen volcánico. En particular, encontramos allí dos regiones donde se concentran numerosos volcanes: los Tharsis Montes, con 3 volcanes cuya altura sobrepasa los 20 kilómetros, y al otro lado del planeta, Elysium Planitia.

Cerca de Tharsis Montes se encuentra el Monte Olimpo, el volcán más grande del sistema solar que culmina a 26 kilómetros de altitud con una base de 600 kilómetros de diámetro.

 

Olympus_Mons

 

El Monte Olimpo (en latín Olympus Mons, designación oficial de la Unión Astronómica Internacional) es el mayor volcán conocido en el Sistema Solar. Se encuentra en el hemisferio occidental del planeta Marte, en las coordenadas aproximadas de 18º N, 133º W.
El Monte Olimpo es el más joven de los grandes volcanes de Marte, pues se formó durante el llamado periodo amazónico. Su naturaleza de montaña era conocida antes de que las sondas espaciales visitaran el planeta gracias a su albedo, siendo conocido por los astrónomos como Nix Olympica.

 

Los volcanes marcianos son del mismo tipo que los volcanes de Hawai, con costados en pendiente muy suave. Son debidos a la presencia de un punto caliente en el manto que eyecta la lava hacia el exterior a través de la corteza.

Su tamaño desmesurado está probablemente vinculado a la ausencia de tectónica de placas. Sobre la Tierra, a causa de la tectónica, la corteza se desplaza con relación al punto caliente, produciendo una sucesión de pequeños volcanes. Sobre Marte, la corteza es fija, y la acumulación de lava en un mismo punto forma poco a poco volcanes enormes.

A partir de un estudio del número de cráteres en estas regiones volcánicas, fue posible datarlos de manera aproximada: Tharsis Montes, por ejemplo, es relativamente joven, solamente con algunas centenas de millones de años.

El hemisferio sur es muy diferente, dominado por cráteres de impacto viejo de varios miles de millones de años. Contrariamente a los cráteres lunares cuyo aspecto no cambia con el tiempo, los cráteres marcianos están sometidos a una erosión de origen atmosférico que altera su forma, redondea sus bordes y recubre su interior de una capa espesa de polvo.

 VallesMarinerisHuge

 

Cercano al Ecuador y con una longitud de 2700 km, una anchura de hasta 500 km y una profundidad de entre 2 y 7 km, Valles Marineris es un cañón que deja pequeño al Cañón del Colorado. Se formó por el hundimiento del terreno a causa de la formación del abultamiento de Tharsis. Crédito: NASA

 

Una de las formaciones más notables de la superficie marciana se encuentra cerca del ecuador: se trata de un cañón gigantesco, llamado Valles Marineris en honor de la sonda Mariner, que se extiende sobre más de 3000 kilómetros con una profundidad que puede alcanzar 8 kilómetros. Él mismo, está rodeado de todo un sistema de cañones de tamaño más modesto. Los planetólogos piensan que estas formaciones son el resultado del hundimiento de enormes mesetas.

El último tipo de estructura puesto en evidencia sobre Marte, en particular en la cercanía del Valles Marineris, está constituido de pequeños valles que presentan numerosos meandros y se asemejan a lechos de río desecados, lo que deja pensar que el agua líquida debió fluir sobre la superficie de Marte en el pasado.

Acabemos este sobrevuelo rápido del planeta Marte, observando que el planeta posee dos pequeños satélites, Phobos y Deimos, con una dimensión del orden de 10 kilómetros. Estos satélites aparecen muy irregulares y están recubiertos de cráteres. A causa de la proximidad del cinturón de asteroides y de su aspecto irregular, los astrónomos sospechan fuertemente que sean asteroides capturados por Marte.

 

 

ASTRONOMÍA Y ASTROFÍSICA - ANTONIO HERAS - SON FERRER (CALVIÁ)

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