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Saturno. Fotos desde Cassini durante el equinoccio en 2008

 

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El Sistema Solar y las órbitas de sus planetas

Neptuno

El planeta Neptuno recorre su órbita a 4495 mil millones de kilómetros, es decir, 30 unidades astronómicas del Sol, lo que lo hace el más lejano de los planetas del sistema solar (Plutón no compite más desde que ha sido degradado al rango de planeta enano). A causa de esta distancia, el planeta tiene un período muy largo de revolución: 165 años terrestres.

El diámetro de Neptuno es de cerca de 49.500 kilómetros, ligeramente inferior al de Urano, pero, sin embargo, cuatro veces el de la Tierra. Neptuno tiene, por el contrario, una masa superior a Urano, alrededor de 17 veces la masa de la Tierra.

El planeta está esencialmente constituido de hidrógeno y helio. Contiene un enorme núcleo de roca líquida, agua, amoniaco y metano que representa los dos tercios del diámetro. El tercio externo está compuesto de hidrógeno, helio, agua y metano.

 

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Neptuno fotografiado en 1989 por la sonda Voyager 2 a una distancia de varios millones de kilómetros. Percibimos nubes blancas de alta altitud, así como una mancha sombría debida a un tipo de huracán. Crédito: JPL / NASA

La superficie externa de Neptuno está constituida de espesas capas nubladas, y aparece azul a causa de la presencia de metano. Estas nubes se desplazan a velocidades que pueden llegar hasta 2000 kilómetros a la hora, una velocidad récord para el sistema solar.

Rompiendo la monotonía, se encuentran también largas nubes blancas compuestas de cristales de hielo de metano, así como grandes manchas azules debidas a huracanes similares a los de Júpiter.

Satélites y anillos

Neptuno posee al menos 13 satélites. El más interesante de estos satélites es Tritón, el único en ser suficientemente masivo para haber alcanzado una forma esférica. Posee un diámetro de 2700 kilómetros y está rodeado de una atmósfera tenue rica en nitrógeno con rastros de metano.

La sonda Voyager 2 midió allí, en 1.989, la temperatura más baja jamás observada sobre un cuerpo del sistema solar: -236 grados Celsius. Su superficie recubierta de hielo de nitrógeno es muy compleja, con algunas formaciones que se asemejan a géiseres, y que pueden expulsar nitrógeno hasta una altitud de 8 kilómetros.

Tritón se desplaza sobre una órbita retrógrada, es decir, en dirección opuesta a la rotación de Neptuno, lo que es muy inusual. La explicación más plausible consiste en decir que Tritón no se formó en el mismo lugar que Neptuno, pero probablemente ha sido capturado por la atracción gravitacional del planeta en un pasado remoto.

Las observaciones muestran también que el satélite se acerca inexorablemente a Neptuno bajo el efecto de las fuerzas de marea. Debería un día estallar y dar origen a un magnífico anillo alrededor del planeta.

 

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Un mosaico de imágenes del satélite Tritón obtenidas por la sonda Voyager 2 durante su sobrevuelo en agosto de 1989. Crédito: NASA / JPL

Tengamos en cuenta aún que Neptuno se rodea de una serie de anillos muy finos, probablemente compuestos de polvo. Estos anillos son irregulares y presentan partes más densas que les dan aspecto de arcos. Los primeros se detectaron desde la Tierra en ocultaciones estelares en los años ochenta; otros se descubrieron por la sonda Voyager 2, en 1989.

Descubrimiento

Neptuno fue el primer objeto astronómico descubierto por el cálculo en vez de por observaciones al azar. Los largos estudios del movimiento de Urano habían mostrado que este planeta debía estar sometido a perturbaciones gravitacionales provocadas por un cuerpo no identificado.

Los astrónomos franceses Urbain Le Verrier y el inglés John Couch Adams utilizaron independientemente las leyes de la mecánica celeste para estimar la posición de este cuerpo. El astrónomo alemán Johann Gottfried Galle empezó las observaciones en la posición indicada por Le Verrier y fue la primera persona en observar Neptuno en el lugar previsto, el 23 de septiembre de 1846, un triunfo para la mecánica celeste.

 

 

ASTRONOMÍA Y ASTROFÍSICA - ANTONIO HERAS - SON FERRER (CALVIÁ)

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