El templo de Dalai Lama en el monasterio de Erdene Zuu. Kharkhorin, provincia de Övörkhangai, Mongolia. / Términos de derechos de uso : Reconocimiento-Compartir bajo la misma licencia 3.0 Unported / © Hons084 / Fuente

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A. Heras

 

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Italia

 

Siracusa y la necrópolis rupestre de Pantalica (2005)

 

 

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(Anfiteatro Romano - Siracusa)

 

 

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(Antiguas tumbas cerca del anfiteatro romano de Siracusa.)

 

 

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Altar de Hierón II, Siracusa, Italia, Sicilia

 

 

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(El teatro griego de Siracusa, Sicilia, Italia)

 

 

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(Por encima del teatro, se localiza un ninfeo dedicado a las Musas)

 

 

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(Ruinas del foso tercero en el antiguo castillo "Castello Eurialo" en Siracusa (Sicilia). En el fondo, los pilares de un puente levadizo)

 

 

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(Lo que queda del Templo de Apolo en Siracusa.)

 

 

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(Junto al mar se sitúa la Fuente Aretusa)

 

Siracusa (Sarausa en siciliano) ciudad de Italia, situada en la costa sudeste de la isla de Sicilia, en el Mediterráneo central.

Geografía
Actualmente, la ciudad cuenta con una población de 124.391 habitantes, con numerosos lugares de interés histórico, como los restos del anfiteatro (con un aforo para 15.000 espectadores) y la ciudadela de Dionisio II. Otras poblaciones de interés cercanas son Catania, Noto, Modica y Ragusa.

Inicios
Fue la segunda colonia griega establecida en la isla después de Naxos. Fue una colonia corintia fundada por Arquías, hijo de Evágetes, de la familia de los baquiadas, originario de Corinto, que se tuvo que expatriar. La fundación fue el año 734 a. C. y se inició en la isla de Ortigia (Ortygia). La llamaron Sirako ("pantano"). Existe otra teoría que afirma que el nombre no es de procedencia griega sino fenicia, cuya traducción aproximada sería "roca de las gaviotas".

La ciudad fue consagrada a Artemisa (uno de sus sobrenombres era Ortigia) y tomó el nombre de una laguna o marisma que se llamaba Syraco (nombre indígena), en los alrededores.

Fue la ciudad donde nació y murió Arquímedes, ingeniero y matemático. Arquímedes era hijo del astrónomo Fidias.

Pronto adquirió prosperidad y fundó colonias: Acres (Acrae) en el 664 a. C., Casmenes (Casmenae) el 644 a. C., y Camarina en el 599 a. C. Esta última fue destruida sólo 46 años después de su fundación.

Tucídides dice que el 648 a. C. fue expulsado de la ciudad un grupo conocido como los milétidas (myletidae) que se exiliaron y fundaron Hímera. También Aristóteles habla de disputas internas, pero no se puede establecer a qué época pertenecen.

Siglos VI y V a. C.
En el siglo VI a. C. gobernaba la oligarquía dirigida por los gamori o geomori, supuestos descendientes de los colonos originales. Conservaron el poder hasta el 486 a. C. cuando estalló una revuelta democrática y los gamori se retiraron a Casmenes. La revuelta llevó después a una nueva revuelta; el tirano de Gela Hipócrates de Gela derrotó a los siracusanos en una gran batalla en el río Heloros, y ocupó la ciudad, pero por la intervención de Corinto y de Corcira se estableció una paz equitativa. Gelón de Gela abrazó el partido de los exiliados y conjuntamente con ellos ocupó Siracusa y restableció el gobierno de los gamori, pero Gelón era el amo auténtico y pronto fue reconocido como tirano de Siracusa (485 a. C.).

No fue Siracusa la que sometió a Gela, si no que Gelón estableció su capital en Siracusa y dedicó sus energías, descuidando Gela. La mitad de los ciudadanos de Gela y todos los de Camarina fueron trasladados a Siracusa y recibieron la ciudadanía. Después ocupó la ciudad de Megara Hyblaea y la ciudad de Eubea y trasladó a todos los ciudadanos importantes de estas ciudades a Siracusa. Así ésta se convirtió en la primera ciudad de Sicilia, que antes era Gela. La ciudad se amplió hacia Acradina (llamada ciudad exterior) mientras Ortigia era llamada ciudad interior o la isla.

Bajo Gelón I (485-478 a. C.) y su sucesor Hierón I (478-467 a. C.) la ciudad prosperó. Después de Hierón, su hermano Trasíbulo fue derrocado por una revuelta popular (465 a. C.) que estableció un gobierno republicano democrático.

Muy pronto Siracusa se extendió sobre tierra firme y fundó a su vez otras colonias; bajo el mando de Hierón I, venció a los etruscos en Cumas (474 a. C.).

Las luchas entre los antiguos ciudadanos y los nuevos llevados por Gelón fueron el orden del día hasta que los nuevos ciudadanos se retiraron a Messana. En esta época Siracusa logró su máxima riqueza.

La expedición ateniense
En el 415 a. C. se produjo la expedición ateniense a la isla. Los atenienses atacaron a Siracusa y obtuvieron una victoria en el puerto grande, pero después Nicias no reemprendió el avance y se retiró a pasar el invierno en Catania. La primavera siguiente (414 a. C.) los atenienses desembarcaron en Leon, al norte de la ciudad, donde establecieron su base. Las fuerzas de tierra avanzaron y ocuparon Epípolas (Epipolae) y siguieron hacia Labdalum donde se estableció una guarnición. Continuaron hacia Sice (Συκῆ) y comenzaron el asedio. Las murallas defensivas establecidas por los siracusanos fueron destruidas por los atenienses; la flota ateniense se estableció en el puerto grande, pero el espartano Gilipo, con las fuerzas lacedemonias que venían en ayuda de la ciudad pudo entrar en Siracusa antes de que los atenienses pudieran completar el sitio. Gilipo sorprendió a la flota ateniense en Labdalum y cortó las comunicaciones entre los asediadores y la flota.

Nicias se dió cuenta que no podría tomar la ciudad y pidió refuerzos; los espartanos recuperaron algunos de los muros erigidos por los atenienses y consiguieron que la flota ateniense del puerto grande no pudiese ser abastecida. Dicha flota fue atacada y los atenienses habrían sido rechazados si no hubieran llegado Demóstenes y Eurimedonte con una flota de refuerzo. Demóstenes intentó recuperar posiciones clave (en Epipolae) pero ya habían sido reforzadas por Gilipo. El ataque de Demóstenes consiguió conquistar el fuerte de Euríalo, pero fue rechazado en los otros frentes con fuertes pérdidas. Demóstenes consideró el fracaso como definitivo y decidió abandonar el asedio, pero Nicias impuso la continuación; finalmente cuando se decidió la retirada se había perdido mucho tiempo y los siracusanos ya habían pasado a la ofensiva y ahora estaban haciendo movimientos para envolver a los atenienses; la flota ateniense del puerto grande fue atacada y parcialmente destruida; un intento de contraataque ateniense fracasó y la flota ateniense fue prácticamente destruida.

Ya sólo quedaba una rápida retirada abandonando todas las posiciones. El ejército ateniense se retiró al valle del Anapos, pero cuando llegó al paso de la roca Acrea, se encontraron con un contingente siracusano que les impidió seguir. Entonces los atenienses se dirigieron hacia el Heloros y después de forzar el paso por los ríos Cacyparis y Erineos, tuvieron muchas bajas y llegaron al Asinaro donde hubieron de deponer las armas delante de los siracusanos. Siete mil atenienses fueron hechos prisioneros. Los siracusanos erigieron en el río un trofeo conmemorando la victoria, y se estableció un festival llamado Asinaria.

Fines del Siglo V y siglo IV a. C.
Pocos años después aparecieron los cartagineses que venían en ayuda de Segesta atacada por Selinunte. Selinunte e Hímera fueron destruidas (410 a. C.) y en una segunda expedición lo fue Agrigento (406 a. C.). Los cartagineses esperaban ahora hacerse los amos de toda la isla. Un joven de Siracusa, Dionisio, después llamado el Viejo, aprovechó la alarma y se hizo con la tiranía (405 a. C.). Dionisio I gobernó 38 años (405-367 a. C.). Bajo Dionisio, la isla Ortigia se convirtió en una gran fortaleza, dentro de la cual había una acrópolis en el interior de la zona conocida por Pentápila, donde fijó su residencia. En la guerra del 397 a. C. contra los cartagineses el tirano siracusano llegó hasta la parte oeste de la isla, pero después se hubo de retirar detrás de las murallas de su ciudad. El general Himilcón se apoderó del puerto y de los suburbios y asoló los alrededores de la ciudad. Los cartagineses se tuvieron que retirar de Siracusa a causa de una epidemia de peste y tuvieron muchas bajas y enseguida Dionisio atacó a los asediadores, destruyó buena parte de su flota y obligó a Himilcón a la retirada con un tratado secreto que le permitía la retirada con seguridad, pero había de dejar abandonados a los mercenarios y a los aliados.

A Dionisio el viejo le sucedió su hijo Dionisio el Joven (367-357 a. C.). Cuando los siracusanos se rebelaron y abrieron las puertas a Dión, Ortigia permaneció en manos de Dionisio. Dión hubo de bloquear la fortaleza (357-356 a. C.). Apolócrates, hijo de Dionisio, hubo de rendirse al cabo de un año por hambre.

Contra lo que se esperaba Dión no restableció la democracia. Dión fue apartado del poder por su oficial Calipo (354-352 a. C.) y le siguieron Hiparino y Areteo (352-350 a. C.) y Niseo (350-346 a. C.), todos establecidos en Ortigia. En el 347 a. C. la ciudad acogió a Dionisio el Joven, pero entonces en la ciudad se hizo con el poder Hicetes I con la ayuda de la flota cartaginesa, que asedió Ortigia. En el 344 a. C. la ciudad acogió al exiliado Timoleón que con un poco más de un millar de exiliados había comenzado una revolución democrática. Dionisio le entregó Ortigia, pero dejó la ciudadela a Neón como gobernador y éste en una salida inesperada se hizo amo de parte de la ciudad. Timoleón pasó al contraataque y recuperó la ciudad y después la fortaleza, que demolió y en su lugar construyó el palacio de justicia.

Timoleón llevó nuevos colonos de Corinto y otros lugares, restauró la democracia y la forma republicana, restableció las leyes de Diodes (establecidas después del 413 a. C.) y se estableció una magistratura anual honorífica bajo el nombre de "Anfipolos del Joven olímpico" (que daba nombre al año como los arcontes de Atenas).

Siglo III a. C.
Después del restablecimiento de la libertad, la prosperidad volvió a la ciudad. En el 317 a. C. se hizo con el poder el déspota Agatocles, que gobernó hasta el 289 a. C. Agatocles hizo numerosas obras y construyó edificios en Siracusa. Durante su ausencia cuando fue a luchar a África (310-307 a. C.), el cartaginés Amílcar atacó la ciudad, pero no consiguió nada y finalmente fue hecho prisionero en un ataque nocturno y ejecutado.

A la muerte del tirano se restableció la república, pero pronto cayó en manos de Hicetes II y después de jefes militares: Toinón (280 a. C.), Sosístratos (280-277 a. C.) y Pirro de Epiro (277-275 a. C.). A la salida del último de la isla, el poder fue confiado a Hierón II, hijo de Hierocles, primero como general y autocrator y más tarde como rey (270 a. C.). Gobernó hasta el 215 a. C. en buena parte con su hijo Gelón II como asociado al gobierno. Fue un gobierno moderado y poco represivo, y en general pacífico. Era primero aliado de Cartago, pero después de las primeras derrotas, el 263 a. C. se alió con Roma y permaneció fiel a esta alianza. Roma le reconoció como rey de Siracusa con las dependencias de 'Acrae, Helorus, Netum, Megara Hyblaea, Leontino y Tauromenium. La paz de su reinado hizo volver la prosperidad. Su legislación (Lex Hieronica) se extendió más tarde a toda Sicilia y fue reconocida por los romanos.

A su muerte en el 215 a. C., como su hijo Gelón II había muerto un poco antes, le sucedió su nieto Hierónimo que se declaró favorable a Cartago. Hierónimo fue asesinado en el 214 a. C. pero sus sucesores, los generales Adranodoros (214-212 a. C.), Hipócrates (213-212 aC) y Epícides (213-212 a. C.) continuaron siendo partidarios de Cartago.

En el 214 a. C. M. Claudio Marcelo se presentó ante la ciudad con el ejército romano, y se le cerraron las puertas. Marcelo inició el asedio. La flota romana garantizaba a Marcelo el dominio del mar, pero los ataques por tierra no tenían demasiado éxito. Arquímedes, un inventor de la ciudad, probó numerosos aparatos de defensa, como el fuego griego, que destruyó parte de la flota romana, y rechazaron los ataques por tierra. Marcelo hubo de abandonar el asedio y establecer el bloqueo. En el 213 a. C. los cartagineses pudieron romper el bloqueo de la ciudad por mar y llevar suministros. En la primavera del 212 a. C. un accidente fortuito permitió a los romanos escalar las murallas de noche en el lugar llamado Portus Trogiliorum y poder dominar una zona de los alrededores incluyendo los barrios de Tycha y Neápolis, pero el fuerte de Euríalo aún defendía la ciudad hasta que finalmente el comandante de la guarnición, Filodemo, se rindió. Así el bloqueo se hizo más duro. Los cartagineses hicieron un esfuerzo para levantar el asedio y un ejército dirigido por Himilcón e Hipócrates atacó a los romanos, mientras una flota dirigida por Bomílcar ocupaba el puerto grande, mientras Epícides hacía una salida contra las líneas de Marcelo. Pero los ataques fueron finalmente rechazados por todas partes. Hipócrates e Himilcón murieron a causa de una epidemia de peste y también buena parte de las tropas cartaginesas y siracusanas. Bomílcar dejó el puerto oficialmente para ir a buscar refuerzos a Cartago, y no volvió. Epícides se retiró a Agrigento y dejó la ciudad bajo el mando del jefe de los mercenarios, Mericus, un hispano que rápidamente se rindió a Marcelo. Ya sólo resistía Ortigia. Los romanos ocuparon la ciudad y Marcelo la dio al saqueo de sus hombres excepto las riquezas que interesaban a los romanos. Arquímedes murió accidentalmente asesinado por un legionario romano que no lo reconoció. Ortigia se rindió.

Probablemente, el primer asentamiento se produjera en la península de Ortigia, unida mediante un istmo a la isla. Desde este enclave se facilitaba la defensa. La ciudad contaba con dos puertos: uno al norte, el Lakios, y otro al sur.

Los colonos vieron que la tierra era fértil y que las tribus nativas sículas toleraban su presencia. La ciudad creció y prosperó, llegando a ser la más importante ciudad-estado griega entre las existentes en Sicilia. Incluso durante un tiempo, bajo el reinado de Dionisio I, llegó a ser uno de los estados más poderosos del Mediterráneo occidental.

Tras varios siglos de enfrentamientos contra Cartago, se alió con Roma en la Primera Guerra Púnica, bajo el gobierno de Hierón II. Sin embargo, a la muerte de Hierón II, y en el marco de la Segunda Guerra Púnica, la ciudad-estado cambió su política de alianzas, apoyando a Cartago. Este apoyo le valió el ataque de las fuerzas romanas, que tras un largo asedio (en el que Arquímedes defendió su ciudad natal con sus ingenios), consiguieron tomar la ciudad en el 212 a. C.

De esa forma, Siracusa pasó a formar parte de la provincia romana de Sicilia, acabando así su época como estado independiente y uniendo su destino al de Roma.

Siracusa fue incorporada a la provincia romana de Sicilia y quedó como municipio ordinario. Fue la residencia habitual de los pretores de Sicilia y de uno de los dos cuestores. Cicerón la menciona como "la más grande de las ciudades griegas y la más bella de todas las ciudades". Las exacciones de Verres (73-70 a. C.) y las de Sexto Pompeyo (39-36 a. C.) la llevaron otra vez a la prosperidad y Augusto envió allí una colonia (21 a. C.).

De la época romana hasta el fin de la Edad Media
A la caída del Imperio romano pronto pasó a los ostrogodos con el resto de la isla hasta que Belisario la recuperó en el 535, y permaneció en manos bizantinas hasta el siglo IX cuando pasó a manos de los árabes. ExceptoTauromenium, Siracusa fue la última ciudad en ser ocupada por los árabes, que entraron allí en el 878 después de un asedio de 9 meses. Los habitantes fueron asesinados, las fortificaciones destruidas y la ciudad incendiada.

En el 1038, el general bizantino Jorge Maniaces reconquista Siracusa, y envió las reliquias de Santa Lucía a Constantinopla. La perdió en el 1043. El castillo epónimo en el cabo de Ortigia lleva su nombre, aunque fue construido bajo el gobierno Hohenstaufen. En el 1060, Roberto Guiscardo, el normando comenzó la conquista de Sicilia por su cuenta y la ocupó en el 1085, tras un largo verano de asedio por Rogelio I de Sicilia y su hijo Jordan def Hauteville. Nuevos bariios fueron construidos y la catedral fue restaurada, como otras iglesias.

En 1194, Enrique VIde Suabia ocupó Siracusa.

Tras el corto periodo de gobierno genoves 1205=1220, que favoreció el auge del comercio, Siracusa fue conquistada por Federico II . Comenzó la construcción del Castello Maniace, el palacio obispal y el palacio Bellomo. La ciudad así como el conjunto de la isla recuperan la prosperidad. A la muerte de Federico siguió un periodo de anarquía feudal.

En el siglo XIII, los siracusanos reciben privilegios de parte de los príncipes aragoneses en recompensa por su apoyo contra los angevinos, que llevó a su derrota en 1298. La preeminencia de la familias baronales es también atestiguada por la construcción de los palacios de Abela, Chiaramonte, Nava, Montalto.

Bajo el reinado de la Dinastía de Trinacria originaria de la Casa de Aragón, que se inició con Federico III, se la denominaba Saragossa de Sicília en catalán (Zaragoza de Sicilia, literalmente).

Principales lugares de interés
«Siracusa y la necrópolis rocosa de Pantalica» fueron declaradas patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 2005. De estos dos elementos, la parte que corresponde a Siracusa se concentra en la ciudad antigua, fundada por los corintios como Ortygia:

Código

Nombre

1200-002 Epipolae, Achradina, Tique y Neápolis, castillo de Euríalo, fortificaciones dionisias y la zona de Scala Greca.
1200-003 Ortygia
 

El código UNESCO 1200-001 se corresponde con la necrópolis de Pantalica, que queda al noroeste de estas otras dos zonas.

Antiguos edificios
Neápolis es históricamente definido como un «barrio nuevo» de la antigua polis griega, que se desarrolló urbanísticamente de manera desordenada. Actualmente se puede identificar como el barrio económico y comercial más importante de la ciudad de Siracusa, con muchas oficinas y negocios. En este barrio se encuentran la zona arqueológica de la Neápolis, que comprende los siguientes monumentos:

El teatro griego, cuya cávea es una de las más grandes construidas por los antiguos griegos: tiene 67 filas, divididas en 9 secciones con 8 pasillos. Sólo quedan rastros de la escena y de la orchestra. El edificio (aún usado hoy) fue modificado por los romanos, que lo adaptaron a su estilo de espectáculos, incluyendo también juegos circenses.

Cerca del teatro están la latomías, canteras de piedra, usadas como prisión en la antigüedad. La más famosa latomía es el llamado Orecchio di Dionisio («Oreja de Dionisio»). Otra es la Latomia del Paradiso.

El anfiteatro romano, de época imperial. Está parcialmente excavado en la roca. En el centro del área hay un espacio rectangular que fue usado para la maquinaria escénica.

Ara di Ierone (altar de Hierón)

Arco augusteo (Arco de Augusto)

Otros restos de la Antigüedad clásica en Siracusa se encuentran en la isla de Ortigia, como:

la Fuente de Aretusa. Según una leyenda, la ninfa Arethusa, cazada por Alfeo, se refugió aquí.

El Templo de Apolo, adaptado en iglesia en época bizantina y en mezquita bajo gobierno árabe.

El Templo de Zeus Olímpico, a unos 3 km de la ciudad, construido sobre el siglo VI a. C.

Finalmente, en la necrópolis Groticelli se encuentra la llamada Tumba de Arquímedes, decorada con dos columnas dóricas, y tratándose en realidad de una tumba romana.

 

 

Fuente : http://es.wikipedia.org/wiki/Siracusa_(Sicilia)

 

 

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(Necrópolis de Pantalica)

 

La Necrópolis de Pantalica es una gran necrópolis en la provincia de Siracusa (Sicilia) con alrededor de 5.000 tumbas que datan desde el siglo XIII al VII a. C.

Patrimonio de la Humanidad
Junto con la ciudad de Siracusa, Pantalica está incluida como «Siracusa y la necrópolis rocosa de Pantalica» (Syracuse and the Rocky Necropolis of Pantalica) en la lista del Patrimonio mundial de la Unesco.

En la primera mitad del siglo XIII a. C. todos los asentamientos costeros desaparecieron casi repentinamente por la llegada a Sicilia de los sículos y otras poblaciones itálicas; la población indígena abandonó la fachada costera y buscó refugio en las accidentadas y poco habitables montañas, elegidas porque eran defendibles, y se reunió en grandes aglomeraciones.

Históricamente se señala que el rey Hiblón, concedió a los megarenses, conducidos por Lamis, permiso para establecerse en una franja de tierra de su territorio y fundar Megara Hyblaea en el año 728 a. C.[1] Pero el posterior nacimiento y expansión de Siracusa determinó la destrucción del reino, expandiéndose el reino de Siracusa hacia tierra adentro, con la fundación de Acres en el año 664 a. C. De esta época quedan los vestigios del llamado Palazzo del Príncipe o Anaktoron además de la presencia de una vasta necrópolis de unas 5000 tumbas en pequeñas cuevas artificiales, excavadas en la roca.

La zona de la necrópolis no fue sólo habitada en época griega, sino también durante los primeros siglos de la Edad Media, cuando las poblaciones afectadas por las incursiones de los bárbaros, de los piratas y luego de los sarracenos, debieron buscar refugio seguro y lo encontraron sobre las rocas inaccesibles. Aún hoy son visibles los restos de las habitaciones excavadas en la roca en época bizantina y los restos de pequeños oratorios rupestres llamados Grotta del Crocifisso («Caverna del crucifijo»), la Grotta di San Nicolicchio y la Grotta di San Micidario.

La necrópolis de Pantalica
Pantalica está constelada de necrópolis en todo su vasto territorio:

La necrópolis de Filiporto (a 9 km de Ferla) está compuesta por un millar de tumbas que se extienden sobre laderas y en la cuenca del Anapo, y pertenece a la última fase de la ciudad (siglos IX-VIII a. C.);
La necrópolis del Noroeste, una de las más antiguas de la zona (siglos XII-XI a. C.);
La necrópolis de la Cavetta del siglo IX al VIII a. C. con la presencia de habitaciones de época bizantina;
La necrópolis Norte es la más vasta, datada en los siglos XII- XI a. C.
El palazzo dell’Anaktoron, es un edificio megalítico de grandes bloques, con diversas estancias rectangulares, y una evidente imitación de los palacios micénicos tanto que algunos estudiosos han elaborado la hipótesis de la presencia de talleres micénicos en Sicilia. Pertenece a la primera época de Pantalica (siglos XII-XI a. C.) Quedan los bloques de los cimientos que hacen comprender cuán extraordinaria fue la construcción en una época tan remota.
El edificio fue modificado y reutilizado en la época bizantina.

El primer estudioso de Pantalica fue el arqueólogo Paolo Orsi.

 

Fuente : http://es.wikipedia.org/wiki/Necrópolis_de_Pantalica

 

 

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ANTONIO HERAS - SON FERRER (CALVIÁ)

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