El templo de Dalai Lama en el monasterio de Erdene Zuu. Kharkhorin, provincia de Övörkhangai, Mongolia. / Términos de derechos de uso : Reconocimiento-Compartir bajo la misma licencia 3.0 Unported / © Hons084 / Fuente

VOLVER A PATRIMONIO

A. Heras

 

Categoría de los bienes

culturales Bienes culturales naturales Bienes naturales mixtos Bienes mixtos

Sitios en peligro

culturales_peligro Bienes culturales naturales_peligro Bienes naturales mixtos_peligro Bienes mixtos

 

Israel

 

Masada (2001)

 

 

© Ted Chi / Términos de derechos de uso : Reconocimiento 2.0 Genérica / Fuente

(Fotografía de un campo atrincherado de la Décima Legión romana tomada desde la cima de Masada)

 

 

© Mark A. Wilson / Términos de derechos de uso : Dominio público / Fuente

(Palacio de Herodes en Masada)

 

 

© Dr. Avishai Teicher / Términos de derechos de uso : Reconocimiento 2.5 Genérica / Fuente

(Palacio de Herodes en Masada)

 

 

© Talmoryair / Términos de derechos de uso : Reconocimiento-Compartir bajo la misma licencia 3.0 Unported / Fuente

(Los restos de frescos de los baños romanos en Masada)

 

 

© Ian McKellar / Términos de derechos de uso : Reconocimiento-Compartir bajo la misma licencia 2.0 Genérica / Fuente

(Masada almacén)

 

 

© Kordas / Términos de derechos de uso : Reconocimiento-Compartir bajo la misma licencia 3.0 Unported / Fuente

Mapa mudo del yacimiento arqueológico de Masada con las estructuras más destacables numeradas (la muralla de casamatas y sus torres no se destacan al ser sus contornos evidentes):

1- Puerta del Camino de la Serpiente
2- Viviendas de los sicarios
3- Celdas de los monjes bizantinos
4- Cisterna
5- Viviendas de los sicarios
6- Baño ritual (mikve)
7- Puerta del sur (puerta de la cisterna)
8- Viviendas de los sicarios
9- Cisterna subterránea
10- Fortaleza meridional
11- Cisterna
12- Palacete
13- Falso Columbarium
14- Taller bizantino de mosaicos
15- Palacete
16- Palacete
17- Baño público (piscina)

18 a 21- Palacio occidental:
18- Ala de servicio
19a- Zona de viviendas
19b- Zona de viviendas
20- Almacenes
21- Edificios administrativos

22- Torre del curtido
23- Puerta bizantina occidental
24- Torres columbaria
25- Sinagoga
26- Capilla bizantina
27- Edificio de la guarnición

28 a 39: Palacio septentrional
28- Residencia del comandante
29- Cantera
30- Cuarteles del comandante
31- Torre vigía
32- Edificios administrativos
33- Puerta
34a- Almacenes
34b- Almacenes
35- Sala de baños
36- Puerta del foso

37 a 39: Residencia de Herodes
37- Terraza superior
38- Terraza intermedia
39- Terraza inferior

Otros puntos de interés:
A- Casamata donde se hallaron varios pergaminos
B- Salón del trono de Herodes
C- Mosaico de colores
D- Brecha de la muralla por donde entró el ejército romano
E- Tesoro de siclos de plata
F- Lugar donde se hallaron varios pergaminos
G- Estancia donde se encontraron tres esqueletos

**************************************

Masada (también escrito como Massada o Masadá, es el nombre que recibe un conjunto de palacios y fortificaciones situado en la cumbre amesetada de una montaña aislada en la región oriental del desierto de Judea, próxima a la costa sudoccidental del Mar Muerto, y dentro de los límites del Distrito Meridional de Israel, a 18 km al sur del oasis de Ein Gedi.

Masada es conocida por su destacada importancia durante la Primera Guerra Judeo-Romana (también conocida como la Gran Revuelta Judía), cuando el asedio de la fortaleza por parte de las tropas del Imperio romano condujo finalmente a sus defensores a realizar un suicidio colectivo cuando advirtieron que la derrota era inminente. En la actualidad, Masada es un importante sitio turístico, a la vez que posee un importante significado para el nacionalismo judío, como símbolo de su última resistencia como nación antes de la Diáspora. La fortaleza de Masada y su entorno fueron declarados Parque Nacional de Israel en 1966, formando parte de la Reserva Natural del Desierto de Judea desde 1983, y del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde el año 2001.

La época de Herodes
Años más tarde, tras la conquista romana de Judea por Pompeyo, Herodes utilizó la fortaleza de Masada para albergar a su madre Cypros, su prometida Mariamne y su hermana Salomé durante la invasión parta del año 40 a. C. de Judea, antes de dirigirse hacia Roma para solicitar apoyo contra esta invasión. La familia de Herodes, apoyada por una guarnición de 800 defensores liderada por su hermano José, tuvo que afrontar un asedio de las fuerzas partas, llegando casi a perecer de sed, cuando fueron salvados por una lluvia providencial que llenó las cisternas la noche anterior a una arriesgada huida que habían decidido efectuar hacia territorio nabateo.

En Roma, Herodes fue designado rey de Judea gracias a su resistencia a la invasión parta, tras lo cual volvió a Judea y, tras una breve guerra civil, en el 37 a. C. consiguió controlar toda la provincia. Tras percatarse de la importancia de Masada, Herodes decidió fortificarla entre los años 37 y 31 a. C., ante la amenaza que suponía el incipiente expansionismo de la vecina reina Cleopatra VII de Egipto, amparada por el triunviro Marco Antonio. Asimismo, otra de las funciones de Masada fue como refugio frente a su propio pueblo, ya que los judíos nacionalistas detestaban a Herodes por ser de origen idumeo, por restablecer el dominio romano y por eliminar a los últimos asmoneos.

Aprovechando sus excelentes condiciones geográficas (aislada en el desierto de Judea y alejada de núcleos habitados) y sus defensas naturales, Herodes dotó a la meseta de una muralla a lo largo de su perímetro, además de erigir una amplia torre en el sendero occidental que custodiara el acceso, unos 400 metros antes de la meseta. También construyó un palacio para disponer del refugio como lugar de descanso personal y para albergar visitas de otros dignatarios que pudieran disfrutar con las impresionantes vistas del desierto de Judea, del oasis de Ein Guedi, del Mar Muerto y de las montañas de Moab.

Excavación arqueológica
El interés por Masada aumentó hasta el punto de que, finalmente, se planteó la necesidad de una excavación arqueológica en la cumbre de la meseta, fundamentada no sólo en su valor científico, sino como símbolo nacional del joven Estado judío. De esta forma, a principios de la década de 1960 la Universidad Hebrea de Jerusalén, la Sociedad de Exploración de Israel y el Departamento de Antigüedades de Israel patrocinaron la misión arqueológica, dirigida por Yigael Yadin y desarrollada en dos fases, la primera desde octubre de 1963 hasta mayo de 1964, y la segunda desde noviembre de 1964 hasta abril de 1965, sumando once meses de intervención. Además de contar con un equipo de profesionales y de personal contratado, se ofreció la oportunidad de colaborar en la excavación a todo aquel voluntario que lo deseara, a través de anuncios en la prensa israelí y en el británico The Observer. La convocatoria fue un éxito, acudiendo más de 5.000 voluntarios de 28 países así como del propio Israel, muchos de ellos miembros de los kibutz cercanos, o pertenecientes a las Fuerzas de Defensa de Israel o a Gadna. Los voluntarios fueron distribuidos en 23 turnos de dos semanas de duración, de manera que simultáneamente se contaban unas 300 personas en la excavación.

La misión arqueológica confirmó gran parte de la información ofrecida por Flavio Josefo en su relato, incrementando de forma espectacular el conocimiento sobre Masada: se excavó el 97% de la zona edificada de la fortaleza, mientras que el 3% restante (en la zona de almacenes) se dejó sin excavar de forma deliberada, para dar a los visitantes una idea del estado previo a la intervención. También se realizaron simultáneamente las labores de restauración y conservación de los restos hallados, en colaboración con el Departamento de Conservación de Lugares Históricos. Asimismo, se produjeron hallazgos de elementos tales como frescos, monedas, cerámica y ostraca, pergaminos, indumentaria, armamento, alimentos e incluso restos humanos pertenecientes a 28 individuos, identificados como los rebeldes judíos, que fueron sepultados con honores militares en la propia fortaleza el 7 de julio de 1969.

Palacio septentrional
Se ubica al norte de la meseta, constituyendo el núcleo principal de las edificaciones de la fortaleza. Se trata del palacio utilizado por Herodes durante sus estancias en Masada, descrito profusamente en la obra de Flavio Josefo, y cuya correcta identificación no se produjo hasta las exploraciones de Shmarya Gutmann. El complejo, defendido por una puerta propia (33), agrupa edificios de diversa índole: un edificio de baños (35), una serie de grandes almacenes longitudinales (34a y 34b), un edificio administrativo (32), la residencia del comandante de la guarnición (28) y sus cuarteles (30), y los aposentos reales, divididos en tres terrazas: una superior (37), una intermedia (38) y una inferior (39).

Edificio de baños
El edificio de baños (35) se situaba en la zona central del palacio septentrional. Durante la excavación se pensó inicialmente que el edificio correspondía a una torre, aunque el hallazgo de numerosas pilae y de un doble suelo (conformando un hipocausto), así como la presencia de tuberías cerámicas (tubuli) en las paredes enyesadas, revelaron su función como caldarium, una estancia hermética utilizada para baños de vapor. Los restos del suelo sostenido por las pilae muestran un primer acabado mediante mosaicos, que posteriormente fue sustituido por un pavimento de opus sectile jaquelado mediante baldosas negras y blancas. En el lado norte de la sala se hallaron fragmentos de una gran bañera tallada en cuarzo, usada a modo de fuente y alimentada desde el exterior mediante tuberías de plomo; y al otro lado de la habitación existía una bañera rectangular usada para inmersiones en agua caliente.

Anexas al caldarium se hallaban las otras salas habituales de unas termas: tepidarium, frigidarium y apoditerium. El tepidarium, la estancia templada, poseía un pavimento también de losas negras y blancas, menores que las del caldarium, así como una decoración mural de frescos. En cambio, el frigidarium, la sala fría y la menor de las tres, consistía básicamente en una piscina para inmersiones rápidas. Contigua a las tres estancias se hallaba el vestuario o apoditerium, de tamaño similar al caldarium y cuyas paredes también presentaban pinturas murales, y pavimentado con baldosas triangulares negras y blancas; el techo pudo haber estado decorado con pinturas de tipo geométrico y floral, a tenor de los restos de estuco encontrados, y que podrían ser indicativo de la decoración de las otras estancias. En la esquina norte del apoditerium se localizó una pequeña piscina, construida directamente sobre la solería y datada en un momento muy posterior, posiblemente ya en época de la revuelta judía.

Al edificio de baños se accedía desde el este a través de un patio, muy deteriorado, pero que revelaba la existencia de un suelo de mosaico de motivos hexagonales en blanco y negro. También se hallaron restos de pilares y capiteles de estilo nabateo en los lados del edificio (excepto en el meridional), así como metopas decoradas con rosetas pertenecientes al perdido dintel, que se documentaron en otras partes de la fortaleza debido a su reutilización como material de construcción.

Almacenes
Una amplia zona de la residencia septentrional se destinó como área de almacenamiento del palacio. Estos almacenes, fácilmente reconocibles, se disponían en dos áreas, separadas por un pasillo en dirección este-oeste: una menor al norte (34a), al este del edificio de baños, y otra mayor al sur (34b). Ambos grupos consistían básicamente en habitaciones alargadas (cuatro en el grupo septentrional y diez en el meridional), de 26 por 4 metros, dispuestas de norte a sur, y adyacentes unas a las otras. Estas estancias se hallaban separadas por muros paralelos de roca dolomítica apenas canteada, de unos 3,3 m de altura en origen y 0,6 m de espesor. Ambos grupos se hallaban rodeados por largos pasillos que bien pudieron destinarse también como zona de almacenamiento.

En el momento de la excavación los muros se hallaban completamente derrumbados casi a ras de suelo debido a terremotos pasados, muy comunes en esta zona sísmica, por lo que fue preciso restaurarlos antes de la propia excavación de las estancias. Una vez retirada la capa de derrumbes, que en algunos puntos alcanzaba un metro de altura, el suelo original de los almacenes reveló la presencia de cenizas y vigas quemadas, indicios claros de que la techumbre fue destruida por un incendio. También se hallaron centenares de recipientes cerámicos, fragmentados intencionadamente por los defensores judíos para evitar que cayeran en manos romanas, y que sirvieron para contener aceite, vino o harina, con una forma específica para cada contenido. La mayoría pertenecían a la época herodiana, aunque habían sido reutilizados durante la posterior revuelta, como lo demuestran las inscripciones en tinta y carboncillo con nombres en hebreo. Algunos recipientes mostraban la letra hebrea taf (ת), inicial de terumá (תרומה), junto a otros que portaban la inscripción Maaser Cohen (מעשר כהן), designando así los recipientes destinados a los diezmos sacerdotales estipulados en la Mishná, y que demuestran la observancia de los preceptos judíos incluso durante el asedio.

Cada almacén se destinaba a un único tipo de recipientes y contenidos; destaca en una de las estancias la presencia de tres fosas circulares excavadas en el suelo, destinadas probablemente a contener vasijas para facilitar el vertido y la distribución de líquidos. En los almacenes no se halló ningún tipo de arma, una consecuencia lógica del asedio padecido, aunque sí se documentaron cantidades de estaño y otros metales. También se halló un centenar de monedas de bronce desperdigadas por el suelo, pertenecientes al segundo y tercer año de la rebelión; perdida su función original, es posible que se siguieran utilizando en la fortaleza como vales para el racionamiento u otras funciones.

 

Fuente : http://es.wikipedia.org/wiki/Masada

 

 

zz

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

 

24

ANTONIO HERAS - SON FERRER (CALVIÁ)

Valid HTML 4.01 Transitional

© antonioheras.com 2013