El templo de Dalai Lama en el monasterio de Erdene Zuu. Kharkhorin, provincia de Övörkhangai, Mongolia. / Términos de derechos de uso : Reconocimiento-Compartir bajo la misma licencia 3.0 Unported / © Hons084 / Fuente

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A. Heras

 

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España

 

Arquitectura mudéjar de Aragón (1986, 2001)

 

 

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(Ayuntamiento (edificio amarillo) y Catedral. Teruel. España)

 

 

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(Interior neomudéjar de la Iglesia de San Pedro de Teruel (Aragón, España), lugar donde reposaron los Amantes de Teruel)

 

 

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Zaragoza (Aragón, España) Palacio de la ciudad "La Aljafería" Vista general del nordeste, la torre cuadrada es la "Torre de los trovadores"

 

 

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(Interior de la Catedral de La Seo (Zaragoza). A la izquierda trascoro y Capilla y templete del Santo Cristo. A la derecha, capilla lateral de Gabriel Zaporta)

 

 

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(Decoración exterior de las capillas de San Agustín y Santo Dominguito del Val, en la Catedral del Salvador (La Seo) de Zaragoza)

 

 

© Zarateman / Términos de derechos de uso : Reconocimiento-CompartirIgual 3.0 España (CC BY-SA 3.0) / Fuente

(Catedral de Santa María de Mediavilla, Teruel. Cimborrio y cúpulas)

 

La arquitectura mudéjar aragonesa es una corriente estética dentro del arte mudéjar que tiene su centro en Aragón (España) y que ha sido reconocida en algunos edificios representativos como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

La cronología del mudéjar aragonés ocupa del siglo XII al XVII e incluye más de un centenar de monumentos arquitectónicos situados, predominantemente, en los valles del Ebro, Jalón y Jiloca, donde fue numerosa la población de mudéjares y moriscos, que mantuvieron sus talleres y tradiciones artesanales, y escaseó la piedra como material constructivo.

Las primeras manifestaciones del mudéjar aragonés tienen dos orígenes: una arquitectura palaciega vinculada a la monarquía, que reforma y amplía el Palacio de la Aljafería manteniendo la tradición ornamental islámica y alarifes musulmanes y una arquitectura popular que enlaza con el románico que deja de construir en aparejo de sillería y comienza a elaborar sus construcciones en ladrillo dispuesto en muchas ocasiones en tracerías ornamentales de raigambre hispanomusulmana, lo que puede observarse en iglesias de Daroca que, siendo iniciada en piedra, se remataron en el siglo XIII con paños mudéjares de ladrillo.

Desde el punto de vista constructivo, el mudéjar arquitectónico en Aragón adopta esquemas funcionales preferentemente del gótico cisterciense, aunque con algunas diferencias. Desaparecen en muchas ocasiones los contrafuertes, sobre todo en los ábsides, que adoptan así una característica planta octogonal, con muros anchos que permiten sujetar los empujes y dar espacio a las decoraciones de ladrillo resaltado. En los lados de las naves los contrafuertes (muchas veces rematados en torrecillas, como sucede en el Pilar mudéjar) acaban generando capillas y no se aprecian al exterior. Es usual la existencia de iglesias de barrios (como el de San Pablo de Zaragoza) o núcleos urbanos pequeños que constan de una sola nave, y son las capillas situadas entre los contrafuertes las que dotan al templo de una cantidad de espacios de culto mayor. Por otro lado, es frecuente que sobre estas capillas laterales se encuentre una galería cerrada o andito, con ventanas al exterior e interior del templo. Esta constitución recibe el nombre de iglesias-fortaleza, y su prototipo podría ser la iglesia de Montalbán.

Es característico el extraordinario desarrollo ornamental que muestran las torres campanario, cuya estructura es heredada del alminar islámico: planta cuadrangular con machón central entre cuyos espacios se cubren unas escaleras por medio de bóvedas de aproximación, como sucede en los alminares almohades. Sobre este cuerpo se sitúa el campanario, normalmente poligonal. También existen ejemplos de torres de planta octogonal.
La arquitectura mudéjar aragonesa es una corriente estética dentro del arte mudéjar que tiene su centro en Aragón (España) y que ha sido reconocida en algunos edificios representativos como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

La cronología del mudéjar aragonés ocupa del siglo XII al XVII e incluye más de un centenar de monumentos arquitectónicos situados, predominantemente, en los valles del Ebro, Jalón y Jiloca, donde fue numerosa la población de mudéjares y moriscos, que mantuvieron sus talleres y tradiciones artesanales, y escaseó la piedra como material constructivo.

Las primeras manifestaciones del mudéjar aragonés tienen dos orígenes: una arquitectura palaciega vinculada a la monarquía, que reforma y amplía el Palacio de la Aljafería manteniendo la tradición ornamental islámica y alarifes musulmanes y una arquitectura popular que enlaza con el románico que deja de construir en aparejo de sillería y comienza a elaborar sus construcciones en ladrillo dispuesto en muchas ocasiones en tracerías ornamentales de raigambre hispanomusulmana, lo que puede observarse en iglesias de Daroca que, siendo iniciada en piedra, se remataron en el siglo XIII con paños mudéjares de ladrillo.

Desde el punto de vista constructivo, el mudéjar arquitectónico en Aragón adopta esquemas funcionales preferentemente del gótico cisterciense, aunque con algunas diferencias. Desaparecen en muchas ocasiones los contrafuertes, sobre todo en los ábsides, que adoptan así una característica planta octogonal, con muros anchos que permiten sujetar los empujes y dar espacio a las decoraciones de ladrillo resaltado. En los lados de las naves los contrafuertes (muchas veces rematados en torrecillas, como sucede en el Pilar mudéjar) acaban generando capillas y no se aprecian al exterior. Es usual la existencia de iglesias de barrios (como el de San Pablo de Zaragoza) o núcleos urbanos pequeños que constan de una sola nave, y son las capillas situadas entre los contrafuertes las que dotan al templo de una cantidad de espacios de culto mayor. Por otro lado, es frecuente que sobre estas capillas laterales se encuentre una galería cerrada o andito, con ventanas al exterior e interior del templo. Esta constitución recibe el nombre de iglesias-fortaleza, y su prototipo podría ser la iglesia de Montalbán.

Es característico el extraordinario desarrollo ornamental que muestran las torres campanario, cuya estructura es heredada del alminar islámico: planta cuadrangular con machón central entre cuyos espacios se cubren unas escaleras por medio de bóvedas de aproximación, como sucede en los alminares almohades. Sobre este cuerpo se sitúa el campanario, normalmente poligonal. También existen ejemplos de torres de planta octogonal.

Patrimonio de la Humanidad.
En 1986, Unesco declaró el conjunto mudéjar de Teruel Patrimonio de la Humanidad, aumentándolo en el año 2001 a otros monumentos mudéjares aragoneses:

 

 

Fuente : http://es.wikipedia.org/wiki/Arquitectura_mudéjar_de_Aragón

 

 

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ANTONIO HERAS - SON FERRER (CALVIÁ)

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