El templo de Dalai Lama en el monasterio de Erdene Zuu. Kharkhorin, provincia de Övörkhangai, Mongolia. / Términos de derechos de uso : Reconocimiento-Compartir bajo la misma licencia 3.0 Unported / © Hons084 / Fuente

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A. Heras

 

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Líbano

 

Baalbek (1984)

 

 

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(Vista panorámica del Gran Patio del complejo del templo de Baalbek en el Líbano)

 

 

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(Baalbek, Líbano - la entrada en el templo de Baco)

 

 

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(Baalbek, Líbano - los otros seis pilares del Templo de Júpiter)

 

 

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(Baalbek, Líbano - Templo de Baco)

 

 

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(Baalbek, Líbano - Gran Patio)

 

 

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(Propileos del santuario de Júpiter)

 

 

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(Baalbek, Líbano - pilares que probablemente formaban parte de la antigua mezquita, Los restos de la fortificación árabe en el fondo)

 

Baalbek es actualmente una localidad del Líbano de 25.000 habitantes a unos 200 km al este de Beirut. La economía se basa en el cultivo de viñas y árboles frutales. En la antigüedad fue un santuario fenicio dedicado al dios Baal; fue ciudad griega, y a partir de la época de los seléucidas se le llamó Heliópolis, siendo colonia romana desde Augusto.

Es uno de los yacimientos arqueológicos más importantes del cercano oriente, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1984. Es notable una zona de templos de entre los siglos I-III d.C. en honor de la Tríada heliopolitana: Júpiter, Mercurio y Venus. Las primeras excavaciones se iniciaron hacia 1900.

Historia del yacimiento
Orígenes
Los orígenes de Baalbek se remontan a dos asentamientos cananítas que las excavaciones arqueológicas bajo el templo de Júpiter han permitido datar su antigüedad, siendo de la edad del bronce antigua (2900-2300 a. C.) y media (1900-1600 a. C.).

La etimología del topónimo esta legada al sustantivo bá'al o bēl que en varias lenguas del área semítida noroccidental (como el hebreo o el acadio) significa "señor". El término Baalbek significaría entonces "señor de la Bekaa" y estaría, probablemente, relacionado con el oráculo y el santuario dedicado al dios Baal o Bēl (a menudo identificado como Hadad, dios del sol, de la tempestad y de la fertilidad de la tierra) y a Anat, diosa de la violencia y de la guerra, hermana y consorte de Baal (más tarde se identificaría con Astarté), quizá asociada a Tammuz (más adelante identificado con Adonis), dios de la regeneración primaveral. Las prácticas religiosas de estos templos contemplaban seguramente, como en otras culturas vecinas, la prostitución sacra, los sacrificios animales (y quizá también humanos) y las ofrendas rituales a las divinidades.

La ciudad, situada en una posición favorable desde el punto de vista estratégico, cerca de las fuentes de los ríos Orontes y Litani, no tendría de todas maneras, al menos inicialmente, un importante valor comercial y estratégico, no siendo mencionada en las fuentes egipcias y asirias.

La identificación con la bíblica Baal-Gad (Libro de Josué 11,17; 12,7), recogida como el límite septentrional de la conquista de Josué, es hoy contestada, sosteniendo más bien que la localidad bíblica se debe identificar con la ciudad de Ḥāṣbayyā, en el sureste de Líbano, o tal vez con Bāniyās (la antigua Cesarea de Filipo), sobre los Altos del Golán.

Fase helenística
El historiador hebreo Flavio Josefo (siglo I) recoge el paso de Alejandro Magno por Baalbek en su marcha hacia Damasco. En época helenística, bajo el dominio de la Dinastía Ptolemaica, y a partir de 198 a. C. por el Imperio Seléucida, la ciudad fue rebautizada con el nombre de Heliopolis ("ciudad del sol"). Los soberanos ptolemaicos favorecieron probablemente la identificación del dios Baal con el dios del sol egipcio, Ra, y el dios griego Helios, con el fin de cementar una mayor fusión cultural en el interior de sus propios territorios.

El patio del templo fue modificado en su extremidad occidental, iniciándose la construcción de un templo de formas griegas por el cual se construye una gigantesca plataforma (88 por 48 metros). Por esta construcción son empleados bloques colosales: los tres que constituyen el llamado τρίλιθον (trilithon) pesan cerca de 750 toneladas cada uno, mientras un cuarto bloque, de dimensiones incluso mayores (21,5 metros de longitud, con una sección cuadrada de 4,3 metros de lado), hoy conocido con el nombre de" piedra de la gestante", fue abandonado en la cantera.

Fase romana
Tras la conquista romana de la ciudad en el 64 a. C., la divinidad del santuario fue identificada con Júpiter, conservando todavía alguno de las características de la antigua divinidad indígena y asumiendo la forma y el nombre de Júpiter Eliopolitano. El dios venía figurado con rayos en las manos y encuadrado entre dos toros, el animal que acompañaba al dios Baal. Los otros dioses asociados fueron identificados con Venus y Baco. El culto asume un carácter mítico y misterioso, lo que favoreció probablemente su difusión.

En el 15 a. C. el santuario entró a formar parte del territorio de la Colonia Iulia Augusta Felix Beritus, actual Beirut. La edificación del templo fue nuevamente emprendida sobre la plataforma helenística y concuye en diversas etapas: el templo propio y verdadero (templo de Júpiter), fue terminado en el 60, bajó Nerón. A la vez es edificado el altar a torre que precede al templo. Bajo Trajano (98-117) se inició la construcción del gran patio. Bajo Antonino Pío (138-161) es erigido el templo de Baco. Los trabajos, incluso aquellos referidos al templo de Venus, fueron completados durante la dinastía de los Severos, particularmente durante el gobierno de Caracalla (211-217). Bajo Filipo el Árabe (244-249), emperador romano de la vecina Damasco, fue construido el patio hexagonal del santuario.

En esta época Heliopolis, elevada por Septimio Severo (193-211) al rango de colonia de derecho itálico con el nombre de Colonia Iulia Augusta Felix Heliopolis”, se convierte en el centro principal de la provincia de Siria-Fenicia, instituida en el 194 con capital en Tiro.

Fase paleo-cristiana y bizantina
Con la llegada del cristianismo y la promulgación del Edicto de Milán, el santuario inició una lenta decadencia, acelerada seguramente por los desplomes acaecidos por los terremotos. Las primeras transformaciones se dieron bajo Constantino I (306-337). Según Eusebio de Cesarea se instituye un obispado y se decide construir una iglesia. El emperador Teodosio I (379-395) destruye las estatuas paganas, hace arrasar el suelo del altar-torre para erigir en el gran patio una basílica cristiana y transformó en iglesia el templo de Venus. Algunos estudiosos afirman que aún Baalbek continúa siendo un centro de culto pagano.

El emperador bizantino Justiniano (527-561) ordeno exportar ocho de las columnas del templo de Júpiter a fin de reutilizarlas en la basílica de Santa Sofía en Constantinopla.

Fase árabe-islámica
Tras la conquista árabe del 637, el santuario se transforma en una ciudadela fortificada y es construida la gran mezquita en estilo omeya, hoy en ruinas. La ciudad, pasó, después de la etapa Omeya y Abbasí, bajó la administración Fatimí, que la elige como capital de la provincia (vilayato) en el 972, en la época del Imán al-Muʿizz.

Ocupada por breve tiempo por los bizantinos de Juan I Tzimisces en el 974, Baalbek se convierte en el 1025 en dominio de los Mirdasidos, guiados por el emir de Alepo Ṣāliḥ ibn Mirdās, y finalmente por los selyúcidas de Tutuš en el 1075. Saladino la conquista en el 1175 y permanece en dominio ayubí hasta el 1282, cuando es conquistada por el sultán mameluco Sayf al-Dīn Qalāwūn al-Alfī, conocido como al-Malik al-Manṣūr.

La ciudad fue saqueada por las tropas mongoles comandadas por Hulagu Khan en el 1260 y de nuevo por el ejército de Tamerlán en el 1401.

Después del 1516, Baalbek entró a formar parte del imperio otomano, en el interior del eyalet (provincia) de Damasco. En los siglos sucesivos, como en otras áreas del valle de la Beqaa, la población, prevalentemente musulmanes chiitas se divide es clanes llamados ʿašā'īr, sujetos a la autoridad de facto de dos familias de terratenientes, los Ḥamādah y los Harfūš, cuyos privilegios feudales fueron decayendo, a partir del fin del siglo XVIII, por las tentativas de modernización administrativa experimentadas por la autoridad otomana.

Descubrimiento europeo y misiones arqueológicas
En el siglo XVIII los exploradores europeos descubrieron las ruinas del santuario y reportaron detalladas descripciones y planos del lugar. En el 1751 Robert Wood describe las ruinas como entre las obras más audaces de la arquitectura de la antigüedad. Quedaban en pie nueve columnas del templo de Júpiter, pero tres se derrumbaron, posiblemente como consecuencia del terremoto del 1759. Otros viajeros fueron Volney (1871), Cassas (1875), Laborde (1837) y David Roberts (1839).

Una primera expedición científica fue realizada en el 1873 por el Fondo de Exploraciones de Palestina, y siguió de una visita del emperador Guillermo II de Alemania que llevó al establecimiento de una misión arqueológica alemana (1898-1905), dirigida por Otto Puchstein, durante la cual fueron efectuadas las primeras restauraciones. Después de la Primera Guerra Mundial, se establecieron otras misiones durante el Mandato francés, obra de C. Virolleaud, R. Dassaud, S. Ronzevalle, H. Seyrig, D. Schlumberger, F. Anus, P. Coupel y P. Collard. Luego de la independencia de Líbano, en el 1943, las operaciones de restauración y conservación pasaron a ser jurisdicción de Servicio de la Antigüedad del Líbano. En 1984 el yacimiento de Baalbek es inscrito en las listas de los Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

 

Fuente : http://es.wikipedia.org/wiki/Baalbek

 

 

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ANTONIO HERAS - SON FERRER (CALVIÁ)

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