El templo de Dalai Lama en el monasterio de Erdene Zuu. Kharkhorin, provincia de Övörkhangai, Mongolia. / Términos de derechos de uso : Reconocimiento-Compartir bajo la misma licencia 3.0 Unported / © Hons084 / Fuente

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A. Heras

 

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Malí

 

culturales_peligro Tombuctú (1988)

 

 

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(Mezquita de Djingareyber, Tombuctú)

 

 

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(Las puertas de la mezquita Sidi Yahya, Tombuctú)

 

 

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(Tombuctú. Como yo estaba vagando por las calles vacías, se abrió una puerta y un montón de gente bien vestida surgió de uno de los edificios. que resultó ser una fiesta de bodas.)

 

Tombuctú es una ciudad (apodada «la de los 333 santos») cercana al río Níger (a 7 km de distancia del río), en la región del mismo nombre, en la República de Malí. Con sus 35.657 habitantes es la localidad más poblada de la región y la decimotercera ciudad del país.

Su situación geográfica hace de la ciudad un punto de encuentro entre África occidental y las poblaciones nómadas beréberes y los árabes del norte. Tiene una larga historia como puesto avanzado de comercio, e intersección de la ruta comercial transahariana de norte a sur.

Se hizo próspera por Mansa Musa, rey del imperio de Malí que se anexionó pacíficamente la ciudad en 1324. Es el hogar de la prestigiosa Universidad de Sankore y de otras madrazas, y fue capital intelectual y espiritual y centro para la propagación del islam en toda África durante los siglos XV y XVI. Sus tres grandes mezquitas, Djingareyber, Sankore y Sidi Yahya, recuerdan la edad de oro de Tombuctú. Aunque continuamente restaurados, estos monumentos están hoy bajo la amenaza de la desertificación, ya que la ciudad está principalmente hecha de barro. Según algunos estudios, Tombuctú ha tenido una de las primeras universidades del mundo.[cita requerida] Estudiosos locales y coleccionistas todavía cuentan con una impresionante colección de antiguos textos griegos de aquella época, y en el siglo XIV fueron escritos y copiados importantes libros, estableciendo la ciudad como centro de una importante tradición escrita en África.

Orígenes
La ciudad fue fundada por los tuareg en torno al año 1100 por su proximidad al río Níger como un puesto de comercio, durante la dinastía Mandinga. Tombuctú era el punto de entrada al desierto del Sahara en la ruta transahariana de norte a sur; aquí se reunían los camelleros tuareg, quienes comerciaban con la sal que traían del Mediterráneo y la intercambiaban con oro, fruta y pescado con las tribus negras que poseían dichos bienes en abundancia. La procedencia del oro con el que comerciaban estas tribus era desconocida, y sumado al hecho que no se permitía la entrada a la ciudad a los no musulmanes, originó las más diversas leyendas sobre la ciudad. Un antiguo proverbio de Malí decía:

«El oro viene del sur, la sal del norte y el dinero del país del hombre blanco; pero los cuentos maravillosos y la palabra de Dios sólo se encuentran en Tombuctú».

Provervio maliense

Durante el siglo XIV se construyó la muralla actual y la primera mezquita. Tuvo su mayor esplendor durante el reinado de los Askia (1493-1591), con más de 100.000 habitantes de diversas etnias: bereberes, árabes, mauritanos, bambas y tuareg. Los habitantes estaban organizados en barriadas, donde se agrupaban, pero manteniendo activa la ciudad mediante el comercio.

Pero Tombuctú también fue famosa por su cultura, convirtiéndose en un centro de estudios islámicos, gracias a las diversas facultades de su universidad. Cuando la prohibición a los no musulmanes fue levantada, durante la época francesa, llegaron a su Universidad letrados y científicos de distintos lugares, españoles, egipcios, persas y de todo el Magreb

Cultura
Monumentos
La mayor parte del área de la ciudad está dedicada a mercados y espacios públicos. Sus calles son de arena, estrechas y sinuosas.

Uno de los lugares más atrayentes para el visitante es su muralla, de unos 5 km, pero también la Mezquita de Djingareyber (la grande), construida en 1325 por el arquitecto granadino Ishaq Es Saheli, a petición del Mansa (Emperador de Malí) Musa. Esta es la única mezquita a la que pueden acceder los visitantes no musulmanes.

También es apreciable la belleza de la Mezquita de Sankore, convertida en universidad islámica; el Palacio Buctú y la Mezquita Sidi Yahya, recuerdos de la edad de oro de esta ciudad.

La desertización y la acumulación de arena traída por el viento seco "harmattan", destruyó la vegetación, el abastecimiento de agua y muchas estructuras históricas de la ciudad. A raíz de su declaración como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1988 se han desarrollado programas para conservar y proteger la ciudad del avance de las arenas del desierto.

A fines de septiembre de 2003, se terminó la construcción de la «Biblioteca Andalusí de Tombuctú», donde se albergan más de 3.000 volúmenes con manuscritos de tan rica cultura, pertenecientes en su mayoría a los siglos XV y XVI.[17] «La caravana del manuscrito andalusí» es un documental de Lidia Peralta que narra la historia de estos manuscritos.

La ciudad fue nominada a ser una de las nuevas maravillas del mundo; llegó hasta la final, pero finalmente no ganó.

 

Fuente : http://es.wikipedia.org/wiki/Tombuctú

 

 

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ANTONIO HERAS - SON FERRER (CALVIÁ)

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