galaxia2

INTRODUCCIÓN ASTRONOMÍA Y ASTROFÍSICA

VOLVER A PORTADA

HISTORIA DE LA ASTRONOMÍA

SISTEMA SOLAR INTERNO

SISTEMA SOLAR EXTERNO

EL SOL Y LAS ESTRELLAS

FIN DE LAS ESTRELLAS MASIVAS

LA VÍA LÁCTEA

LAS GALAXIAS

EL UNIVERSO

EL BIG BANG

LOS PLANETAS Y LA VIDA

IMÁGENES ASTRONOMÍA

 

LOS PLANETAS Y LA VIDA

Las misiones espaciales CoRoT y Kepler

 

La aparición de la vida sobre Tierra
La química de la vida
La aparición de la vida sobre la Tierra
La aparición de las células y de la fotosíntesis
La explosión de la vida multicelular

Los planetas extrasolares
Los métodos de detección de exoplanetas
Las observaciones de exoplanetas

Las misiones espaciales CoRoT y Kepler

La búsqueda de vida extraterrestre
Los sistemas planetarios favorables para la vida
Los planetas favorables para la vida
La detección de señales extraterrestres
La búsqueda de señales extraterrestres
La paradoja de Fermi

 

 

 

 

 

 

 

 

The_Earth_seen_from_Apollo_17

“La bola azul”: Fotografía de África, la Antártida y la península Arábiga tomada en ruta para la luna por Harrison Schmitt o Ron Evans durante la misión Apolo 17 el 7 de diciembre de 1972. Este vuelo fue el último en dejar la órbita terrestre, y el único en el cual un geólogo, Harrison Schmitt, volvió sobre la luna. Crédito: NASA

Las misiones espaciales CoRoT y Kepler

 

La misión CoRoT

El primer satélite de búsqueda de exoplanetas que ha entrado en funcionamiento es CoRoT (Convection, Rotation et Transits planétaires), que se lanzó el 27 de diciembre de 2006. Al principio, esta misión fue propuesta por el centro nacional de estudios espaciales, pero se hizo entre tanto una colaboración con la agencia espacial europea y otros socios internacionales. Inicialmente, La misión CoRoT estaba prevista para durar sólo dos años y medio, pero se alargó y debería durar al menos hasta marzo de 2013. El satélite está provisto de un telescopio de 27 centímetros de diámetro y se encuentra sobre una órbita polar circular. Observa sucesivamente distintas zonas del cielo pasando hasta 150 días sobre cada una de ellas.

El método utilizado por CoRoT es el del tránsito planetario, la observación de la reducción temporal de luminosidad de una estrella debida al paso de un planeta delante de su disco. Este método ha producido resultados desde telescopios terrestres, pero sufre, sin embargo, efectos de la turbulencia atmosférica. Esta última provoca constantemente fluctuaciones de luminosidad que son generalmente más grandes que la reducción provocada por un posible tránsito. El interés de una misión espacial reside, así pues, en el hecho de que un satélite puede detectar variaciones de luminosidad muy débiles producidas por el tránsito de planetas tan pequeños como la Tierra.

Hasta marzo de 2012, CoRoT detectó más de 600 candidatos posibles, y la presencia de 22 exoplanetas ha sido confirmada por observaciones complementarias desde la Tierra. El más pequeño de esos exoplanetas es CoRoT-7b, con un diámetro de 1,58 veces el de la Tierra y a una distancia de 2,6 millones de kilómetros de su estrella.

La misión Kepler

Kepler es una misión de la NASA que se basa también en el método del tránsito. El satélite se lanzó el seis de marzo de 2009, y la misión estaba prevista para durar tres años y medio. Kepler tiene una apertura de 95 centímetros y un espejo primario de 140 centímetros de diámetro. El satélite no está en órbita alrededor de la Tierra, sino sobre una órbita heliocéntrica en torno al Sol. Esto le permite observar una región fija del cielo sin ser interrumpido por la Tierra, y también evitar las luces parásitas.

 

Kepler_espace

 

El concepto artístico de la nave espacial Kepler. Crédito: NASA/Ames/JPL-Caltech

 

Durante su misión, Kepler guarda una dirección fija en el cielo, entre las constelaciones del Gygnus (el Cisne) y la Lyra. Su campo le permite observar alrededor de 150.000 estrellas de modo continuo. Estas estrellas se encuentran en una región de la Vía Láctea similar a la nuestra, y lejos del plano de la eclíptica para evitar toda interferencia del Sol u otros objetos del sistema solar. Gracias a esta dirección fija, Kepler podrá detectar exoplanetas teniendo períodos de revolución de más de un año terrestre, así pues, bastante semejantes a la Tierra desde este punto de vista, y en la zona de habitabilidad de su estrella (contrariamente a CoRot que sólo puede observar períodos de menos de tres meses).

 

MilkyWay-Kepler-cRoberts-1-br

 

El campo de visión fija de la misión Kepler entre las constelaciones del Cisne y de  Lyra (se ve la proyección de los 42 captadores CCD de 2200 veces 1024 píxeles). Crédito: NASA

 

Hasta marzo de 2012, Kepler detectó 5000 caídas de luminosidad, propuso 2321 candidatos (todo cambio de luminosidad no es forzosamente un tránsito), y 61 ya han sido confirmados como exoplanetas por observaciones terrestres. Se tendrá en cuenta en particular Kepler-22b, un exoplaneta alrededor de 2,4 veces más grande que la Tierra, y que se encuentra en la zona de habitabilidad de una estrella similar al Sol. Otro exoplaneta interesante es Kepler-16b, cuya particularidad es estar en órbita en torno a una estrella binaria, un poco como Tatooine (Star Wars).

 

 

ASTRONOMÍA Y ASTROFÍSICA - ANTONIO HERAS - SON FERRER (CALVIÁ)

Valid HTML 4.01 Transitional

© antonioheras.com 2013