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INTRODUCCIÓN ASTRONOMÍA Y ASTROFÍSICA

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LOS PLANETAS Y LA VIDA

La búsqueda de señales extraterrestres

 

La aparición de la vida sobre Tierra
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La aparición de la vida sobre la Tierra
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Las observaciones de exoplanetas

Las misiones espaciales CoRoT y Kepler

La búsqueda de vida extraterrestre
Los sistemas planetarios favorables para la vida
Los planetas favorables para la vida
La detección de señales extraterrestres
La búsqueda de señales extraterrestres
La paradoja de Fermi

 

 

 

 

 

 

 

 

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“La bola azul”: Fotografía de África, la Antártida y la península Arábiga tomada en ruta para la luna por Harrison Schmitt o Ron Evans durante la misión Apolo 17 el 7 de diciembre de 1972. Este vuelo fue el último en dejar la órbita terrestre, y el único en el cual un geólogo, Harrison Schmitt, volvió sobre la luna. Crédito: NASA

La búsqueda de señales extraterrestres

Desde el principio de los años noventa, varios proyectos de radioastronomía intentaron detectar señales artificiales de origen extraterrestre, desgraciadamente sin éxito hasta ahora.

El proyecto Phoenix

Uno de los principales programas de escucha de posibles señales extraterrestres fue el proyecto Phoenix. Iniciado por la NASA en 1992, pero detenido por cortes presupuestarios al año siguiente. Un organismo privado reanudó el programa, el SETI Institute, y las observaciones pudieron comenzar en 1995.

El proyecto consistía en una búsqueda orientada entre 1 y 3 gigahercios con una alta resolución en frecuencia. El objetivo era una selección de cerca de 800 de estrellas situadas a menos de a 240 años-luz de nosotros, la mayoría del mismo tipo que el Sol, puesto que éste parece proporcionar las mejores condiciones para el desarrollo de la vida. La sensibilidad de las observaciones habría podido permitirnos detectar emisores que tengan el nivel de un radar de aeropuerto a su máximo de potencia.

El proyecto Phoenix comenzó sus búsquedas en 1995 con una serie de observaciones en el radiotelescopio de Parkes, Australia. Fueron seguidas de otros estudios con la antena de Green Bank, Estados Unidos, entre 1996 y 1998. Fue a continuación, el radiotelescopio de Arecibo en Puerto Rico que tomó el relevo. Las observaciones cesaron finalmente en 2004 sin haber detectado señal sospechosa.

El proyecto SERENDIP

Otro programa importante es el proyecto SERENDIP (Search for Extraterrestrial Radio Emissions from Nearby Developed Intelligent Populations) que existió bajo diferentes formas desde 1979. Para su fase actual, SERENDIP V, un detector secundario ha sido instalado en 2009 sobre el telescopio de Arecibo. Este detector secundario, observa el cielo permanentemente sobre un campo de 2 gigahercios con una Resolución de 1,5 hertzios, cualquiera que sea la naturaleza de la búsqueda principal en curso en el telescopio.

Gracias a la configuración, basada en un detector secundario, el programa no necesita tiempo de observación específica, lo que reduce en gran parte el coste del proyecto. Otra ventaja es que a largo plazo el detector termina por observar la inmensa mayoría de las direcciones del cielo, lo que lo vuelve complementario de otros programas más específicos como Phoenix.

Desde su fase precedente, SERENDIP IV, el programa ha generado mucho interés abriéndose a la comunidad aficionada gracias a la experiencia SETI@home. Allí tampoco ha sido identificada aún ninguna señal inteligente de origen extraterrestre.

 

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El sitio de Allen Telescope Array en el observatorio de Hat Creek en California, una colaboración entre el SETI Institute y la Universidad de California en Berkeley. Crédito: SETI Institute

Allen Telescope Array

Un proyecto más reciente emprendido por el SETI Institute y la Universidad de California en Berkeley es el Allen Telescope Array. Se trata de una red de telescopios de 6 metros de diámetro cada uno, situada en el observatorio de Hat Creek en el norte de la California. Debería incluir alrededor de 350 elementos de aquí a algunos años, y proporcionará entonces la misma capacidad de observación que un único radiotelescopio de 100 metros de diámetro, a un precio mucho menor.

La red es el primer observatorio construido específicamente para la búsqueda de inteligencia extraterrestre, pero sirve también para observaciones astronómicas más clásicas como, por ejemplo, el estudio del gas interestelar o las galaxias de núcleo activo. La primera fase de observación comenzó en octubre de 2007 con un conjunto inicial de 42 telescopios. La red está siempre operativa, a pesar de un paro temporal en 2011, debido a dificultades presupuestarias. Ninguna señal sospechosa ha sido anunciada por el momento.

 

 

ASTRONOMÍA Y ASTROFÍSICA - ANTONIO HERAS - SON FERRER (CALVIÁ)

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