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INTRODUCCIÓN ASTRONOMÍA Y ASTROFÍSICA

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LA HISTORIA DE LA ASTRONOMÍA

La mecánica celeste

 

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Los principios de la astronomía
La astronomía en Mesopotamia
La astronomía de Egipto antiguo
La astronomía griega
La astronomía en tierra de Islam

La llegada de la astronomía moderna
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Tycho Brahe
Johannes Kepler
Galileo Galilei
Isaac Newton
La mecánica celeste

El nacimiento de la astrofísica
Las ondas luminosas
El análisis espectral, la temperatura y la composición química
El análisis espectral, el efecto Doppler y otras aplicaciones

La astronomía de los siglos XX y XXI
Anteojos y telescopios
La alta resolución angular
La radioastronomía
La astronomía en otras longitudes de onda
 

 

 

detalle_ocular_telescopio_de_La_Plata

Detalle del ocular del telescopio refractor Gran Ecuatorial Gautier en el observatorio de La Plata, provincia de Buenos Aires, Argentina.

La mecánica celeste

Gracias a la ley de la gravitación universal, nació una nueva rama de la astronomía: la mecánica celeste, el estudio del movimiento de los astros bajo el efecto de la gravitación.

La mecánica celeste

Uno de los primeros éxitos de la mecánica celeste fue fruto de los trabajos de Edmond Halley. Este astrónomo inglés utilizó la nueva ley para determinar las órbitas de varios cometas. Se percibió entonces que los cometas brillantes observados en 1531, 1607 y 1682 eran en realidad diferentes apariciones de un solo y único cuerpo.

Pudo predecir, en 1705, que el cometa que lleva en lo sucesivo su nombre reaparecería en 1759. Esto se produjo como estaba previsto y confirmó con claridad la veracidad de la teoría de Newton.

La mecánica celeste y el estudio del sistema solar continuaron desarrollándose en los siglos XVIII y XIX bajo el impulso de numerosos astrónomos, en particular los franceses Pierre Simón de Laplace y Joseph Louis Lagrange.

Pero es en 1846, con el descubrimiento del planeta Neptuno, que conoció su éxito más prestigioso.

La predicción de un nuevo planeta: Neptuno

En 1781, el astrónomo inglés William Herschel descubrió, por casualidad, un astro que se desplazaba lentamente en el cielo. Observaciones continuas mostraron que se trataba de un nuevo planeta que venía para añadirse a los seis conocidos desde la antigüedad, y que se llamó más tarde Urano.

El estudio del movimiento de este cuerpo, sobre decenas de años, puso de manifiesto que su órbita parecía no obedecer completamente las leyes de Newton, sino derivaba ligeramente con relación a las predicciones. El único medio de explicar este fenómeno era suponer que un octavo planeta, aún desconocido, perturbaba el movimiento de Urano por su influencia gravitacional.

Dos expertos de la mecánica celeste, el francés Urbain Le Verrier y el Inglés John Couch Adams, se lanzaron entonces en cálculos extremadamente complicados, y buscaron determinar la posición de este planeta desconocido a partir de las perturbaciones del movimiento de Urano.

 

Urbain_Le_Verrier

 

Urbain Jean Joseph Le Verrier (11 de marzo de 1811 – 23 de septiembre de 1877) fue un matemático francés que se especializó en mecánica celeste. Su logro más importante fue su colaboración en el descubrimiento de Neptuno, usando sólo matemáticas y los datos de las observaciones astronómicas previas. Crédito: Wikimedia Commons

 

Ambos llegaron a resultados similares en 1846, pero es Urbain Le Verrier quien consigue verificar sus cálculos primero.

Le Verrier envió su estimación de la posición del planeta a Johann Gottfried Galle, un astrónomo del observatorio de Berlín. Éste estuvo en condiciones, desde la primera noche de observación, de confirmar la presencia de un nuevo planeta, llamado Neptuno, muy cerca de la posición predicha.

Fue un triunfo para la mecánica celeste, capaces de predecir teóricamente la existencia y la posición de un cuerpo, lo que nunca se había hecho antes.

 

 

ASTRONOMÍA Y ASTROFÍSICA - ANTONIO HERAS - SON FERRER (CALVIÁ)

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